Un concierto es una composición orquestal que se caracteriza por la presencia de uno o varios solistas que realizan un papel protagonista dialogando con la orquesta. Este género instrumental surgió durante el Barroco, dónde se diferenciaban el concerto grosso (para varios solistas) y el concierto para solista o “a solo” (un solista). Normalmente un concierto consta de tres movimientos que contrastan en el tempo, siendo el primero y tercero rápidos y el segundo lento.

Ya en el Romanticismo las cadencias aumentarán en proporciones y complejidad, alcanzando las más altas cotas de virtuosismo en las obras de Brahms, Tchaikovsky, Grieg, Rachmaninov…
Vamos a ver algunos ejemplos utilizando conciertos de W.A. Mozart para distintos instrumentos:
- Concierto para piano nº 26 (la cadenza está escrita por el intérprete y empieza en el 3:30):
- Concierto para fagot (la cadencia aparece a partir del 5:15)
Por último, no me puedo resistir a sugeriros el siguiente vídeo. Es una versión genial del Concierto para violín nº 3 de Mozart, concretamente del tercer movimiento, en la que el intérprete, con la complicidad de la orquesta, nos regala una simpática cadencia…:
El protagonista explica su genialidad aquí.
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