La semana pasada vimos en clase algunos fragmentos de la controvertida película Amadeus. Como muchos alumnos de 3º estabais de intercambio por tierras inglesas, os lo perdisteis. Pero para esto también está el blog. Os dejo unas escenas sacadas de youtube:
Mostrando entradas con la etiqueta Clasicismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Clasicismo. Mostrar todas las entradas
sábado, 21 de marzo de 2015
viernes, 24 de febrero de 2012
Haydn, el bromista III
Tercer capítulo sobre el humor en la música de Haydn. Si a estas alturas no has leído aún la dos entregas anteriores, no sé a qué esperas:
En esta ocasión vamos a ocuparnos del Cuarteto de Cuerda op. 33 nº 2, que no obstante tiene por sobrenombre “la broma”.
El humor de Haydn queda patente en la partitura mediante un par de aspectos:
En el segundo movimiento, Haydn ya introduce un elemento cómico utilizando un efecto llamado glissando, que le da un aire muy cachondo a la composición. En el vídeo, se aprecia a partir del 6:25, más o menos:
Pero es en el cuarto movimiento, (en el vídeo siguiente a partir del 4:40, aproximadamente) cuando se produce la verdadera broma de la composición. Este movimiento aparece escrito bajo la forma de Rondó, en la que un tema principal se va alternando con otros. Hacia el final, Haydn introduce una gran dosis de suspense intercalando pausas que parecen indicar el final de la obra… pero no. Después retoma el tema principal presentándolo fragmentado también con tensos silencios, vuelve a parecer que termina… pero tampoco. Y finalmente, el genio austriaco remata el cuarteto dejando inconcluso el tema principal. Ahora sí.
Disfrutadlo.
Imagen tomada de vericuetos-del-animo.blogspot.com
miércoles, 18 de enero de 2012
¿Pero qué broma es esta?
W. A. Mozart tenía un carácter muy especial que unido a su insondable talento y genialidad propiciaron algunas obras muy curiosas. Una de las que más llama la atención es la siguiente.
“Una broma musical” K. 522 fue compuesta por Mozart en 1787 y es en realidad un divertimento estructurado en 4 movimientos y compuesto para cuerda y dos trompas.Lo peculiar de esta obra es que es una sátira que Mozart realizó, posiblemente, queriendo parodiar a los compositores aficionados y mediocres que publicaban sus obras en ese momento. Para ello se sirvió de distintos recursos que aún hoy hacen de esta pieza algo bastante excéntrico:
- Si durante el clasicismo era típico que las frases musicales duraran ocho compases, articuladas en dos semifrases de 4… aquí nada de eso. Mozart juega con una extensión irregular de las frases, lo que sin duda, confundiría al auditorio.
- La obra es realmente pobre en cuanto a recursos compositivos se refiere, dejando el autor de lado su talento para la creación.
- La obra es realmente pobre en cuanto a recursos compositivos se refiere, dejando el autor de lado su talento para la creación.
- La palma se la llevan las trompas, a las que, para burlarse de su capacidad, hace tocar en otra tonalidad en varias ocasiones, lo que desde fuera se percibe precisamente como un error del trompista. En el vídeo de más abajo se aprecia perfectamente este aspecto a partir del 5'20''. (Este curioso tratamiento de Mozart a las trompas no es una excepción, pues en un concierto para este instrumento, escribió en la partitura, junto a la parte que les corresponde interpretar como solista, distintas anotaciones mofándose del intérprete y refiriéndose a él como burro o cerdo.)
- El remate final de esta broma tampoco tiene desperdicio. Los 3 últimos compases de la obra están escritos en una tonalidad diferente para cada una de las voces, lo que anticipa históricamente la politonalidad, pero que para el siglo XVIII resulta hasta esquizofrénico, pues genera súbitamente una sensación de caos absoluto.
- El remate final de esta broma tampoco tiene desperdicio. Los 3 últimos compases de la obra están escritos en una tonalidad diferente para cada una de las voces, lo que anticipa históricamente la politonalidad, pero que para el siglo XVIII resulta hasta esquizofrénico, pues genera súbitamente una sensación de caos absoluto.
![]() |
| Últimos compases de "Una broma musical" |
Aquí podéis escuchar “Una broma musical” al completo:
Para acabar, dejadme deciros que esta composición será interpretada por la Orquesta Sinfónica de Burgos el próximo día 29 de Enero en un concierto que promete, pues otra de las obras interpretadas será la Sinfonía nº 45, “Los adioses”, de Haydn, a la que ya dedicamos una entrada en el blog.
Imágenes tomadas de wikipedia
viernes, 11 de noviembre de 2011
El Canon Inversus de Mozart
Amén de su maravillosa música, esto queda evidenciado en distintas anécdotas de su vida y en composiciones como la que presentamos a continuación.
Ordenando partituras en casa hace unos días, me reencontré con una que tocaba hace bastante tiempo y que lleva por título Canon Inversus.
Esta obra es una breve composición para dos voces. A Mozart se le ocurrió que poniendo una partitura sobre una mesa, un músico pudiera leer la partitura en un sentido a la vez que otro, en el contrario. Es decir, que con una única partitura, colocándose enfrentados, los dos intérpretes pudieran tocar cada uno su voz.
Esta es la partitura del Canon Inversus, en un sentido y en el contrario.
Obviamente, idear una partitura que se pueda leer simultáneamente mirándola en ambos sentidos no es algo que esté al alcance de la mayoría de los mortales y pone en evidencia una genialidad superlativa.
Buscando y buscando, he encontrado esta interpretación que, es mi opinión, sigue de manera demasiado literal la indicación del título de la obra:
La puesta en escena es graciosa, aunque como es fácil de comprender y comprobar, no ayuda especialmente a la afinación.
martes, 15 de marzo de 2011
Para los amantes de lo “virtuosístico”
Un concierto es una composición orquestal que se caracteriza por la presencia de uno o varios solistas que realizan un papel protagonista dialogando con la orquesta. Este género instrumental surgió durante el Barroco, dónde se diferenciaban el concerto grosso (para varios solistas) y el concierto para solista o “a solo” (un solista). Normalmente un concierto consta de tres movimientos que contrastan en el tempo, siendo el primero y tercero rápidos y el segundo lento.
Durante el Clasicismo (aproximadamente en la segunda mitad del Siglo XVIII) triunfará definitivamente el concierto para solista. Además se introdujo un elemento nuevo: la cadenza (en italiano cadencia). Ésta constituye un pasaje libre en el que el solista podía dar rienda suelta a todo el ingenio y virtuosismo del que fuera capaz, un auténtico espacio para el lucimiento de sus dotes interpretativas. Las cadencias suelen tener lugar al final del primer movimiento, aunque pueden aparecer indistintamente en cualquiera de los tres. En un principio se improvisaban o eran preparadas con libertad por los intérpretes pero a partir de L. V. Beethoven (1770-1827) solían ser escritas ya por el compositor. También algunos autores escribieron cadencias para composiciones anteriores, por ejemplo, el propio Beethoven dejó escritas varias para conciertos de Mozart.Ya en el Romanticismo las cadencias aumentarán en proporciones y complejidad, alcanzando las más altas cotas de virtuosismo en las obras de Brahms, Tchaikovsky, Grieg, Rachmaninov…
Vamos a ver algunos ejemplos utilizando conciertos de W.A. Mozart para distintos instrumentos:
- Concierto para piano nº 26 (la cadenza está escrita por el intérprete y empieza en el 3:30):
- Concierto para fagot (la cadencia aparece a partir del 5:15)
Por último, no me puedo resistir a sugeriros el siguiente vídeo. Es una versión genial del Concierto para violín nº 3 de Mozart, concretamente del tercer movimiento, en la que el intérprete, con la complicidad de la orquesta, nos regala una simpática cadencia…:
El protagonista explica su genialidad aquí.
sábado, 5 de marzo de 2011
Haydn, el bromista II
Segunda entrega de las bromas que realizara Franz Joseph Haydn a través de su música.
Podéis visitar antes Haydn, el bromista.
![]() |
| F. J. Haydn (1732-1809) |
Estando en 1772 en el palacio de verano del príncipe Esterházy, los músicos de la orquesta se acercaron malhumorados a su maestro para pedirle que intercediera ante el príncipe, pues la temporada estival se estaba alargando ya demasiado y querían volver a la ciudad para poder reencontrarse con sus familias.
A Haydn, hombre ingenioso, se le ocurrió que en vez de hablar este tema directamente con su jefe, podía sugerirle mediante una indirecta cual era el sentir general de los músicos con aquella situación. Así que en su sinfonía nº 45 introdujo una novedad absolutamente imprevista. En mitad del cuarto movimiento, que como mandan los cánones es rápido, y después de una inconclusa cadencia, comienza un adagio en el que los músicos de la orquesta a medida que acababan de tocar iban abandonando la escena, levantándose y haciendo una reverencia a su señor. Poco a poco el escenario se fue quedando vacío, permaneciendo sólo sobre él los violines principales de los primeros atriles. Debido a esto, la Sinfonía nº 45 en fa# menor de Haydn, lleva el sobrenombre de “Los adioses” (Abschiedssymphonie).
El príncipe captó la indirecta y al día siguiente regresaron a la ciudad para regocijo de sus músicos.
La versión reciente más famosa se interpretó en el Concierto de Año Nuevo de 2009 con el genial pianista y director Daniel Barenboim a la batuta. En ese año se conmemoraban los 200 años del fallecimiento del compositor austriaco y la escenificación de Barenboim y la Orquesta Filarmónica de Viena resultó sencillamente genial.
Imagen de la entrada tomada de wikipedia.
martes, 2 de noviembre de 2010
Haydn, el bromista
Franz Joseph Haydn (1732–1809) fue un compositor austriaco. Es uno de los máximos representantes del periodo clasicista, además de ser conocido como el “Padre de la sinfonía” y el “Padre del cuarteto de cuerda” gracias a sus importantes contribuciones a ambos géneros. También contribuyó en el desarrollo instrumental del trío para piano y en la evolución de la forma sonata.
Vivió durante toda su vida en Austria y desarrolló gran parte de su carrera como músico de corte para la rica y aristocrática familia Esterházy de Hungría. Aislado de otros compositores y tendencias musicales hasta el último tramo de su vida, estuvo, según dijo, “forzado a ser original”. En la época de su muerte, era uno de los compositores más célebres de toda Europa. Tuvo una estrecha amistad con Wolfgang Amadeus Mozart y fue profesor de Ludwig van Beethoven.
Haydn fue especialmente respetado por los músicos de la corte de los Esterházy a los que dirigió, y mantuvo una atmósfera laboral cordial y representó con eficacia los intereses de los músicos con sus mecenas.
Haydn tenía un gran sentido del humor, evidente en su amor por las bromas pesadas que a menudo aparecen en su música. Uno de los mejores ejemplos es el segundo movimiento de su Sinfonía nº 94 (que puedes escuchar aquí). En él, cuando toda la orquesta toca pianissimo, incluyó un sonoro acorde (con golpe de timbal incluido) para “despertar a quienes se quedaban dormidos en sus conciertos”.
Puedes seguir leyendo más en Haydn, el bromista II.
Colaboradores de Wikipedia. Joseph Haydn [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2010 [fecha de consulta: 23 de octubre del 2010]. Disponible en <http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Joseph_Haydn&oldid=41198383>.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





